No obstante, los datos dejan entrever el impacto del colapso del tráfico de mercancías en los puertos chinos, principalmente el de Shanghài. Analizando uno a uno los subsectores, destaca la caída del 1,40% en la afiliación en el transporte marítimo, situación que esperamos remonte una vez se retome la normalidad y el gobierno del gigante asiático levante las restricciones.
Por otra parte, cabe señalar como nota negativa que el régimen de autónomos continúa perdiendo afiliados. Hasta abril la contracción fue del 1,96%, lo que se traduce en 4.205 trabajadores menos.
Es indudable que la logística tendrá un papel protagonista en la recuperación. Hemos pasado de ser una commodity a ser un valor añadido para la economía. Por ello, es imprescindible que, desde los distintos gobiernos, se siga incentivando la transformación digital del sector, se diseñen planes de formación adaptados a las necesidades de las empresas logísticas y se fomente su crecimiento con bajadas de impuestos para mejorar la competitividad.





